Asumir la autoría y dirección del proyecto: el estudiante es el principal responsable de plantear la pregunta de investigación, diseñar la metodología y tomar las decisiones analíticas sobre el rumbo del trabajo.
Producir conocimiento original: aportar una contribución teórica, empírica o metodológica relevante para la literatura de su disciplina.
Realizar un trabajo autónomo: demostrar la capacidad de ejecutar la investigación por cuenta propia, fundamentando con criterio sus decisiones aun cuando difieran de las sugerencias del comité.
Mantener un estándar académico alto: redactar con claridad lingüística, coherencia lógica, rigor metodológico y de acuerdo con el estilo de citación y formato de la institución.
Asumir el proceso de revisión: realizar las rondas de reescritura, reestructuración y corrección necesarias conforme a los estándares de la disciplina. El tutor o el personal académico de la Universidad orienta y acompaña el proceso, pero no corrige errores básicos ni reescribe el texto antes de la evaluación del borrador de tesis. La corrección integral del documento es responsabilidad del tesista.
Cumplir con la ética de la investigación: asegurar la validez de los datos, el respeto a la propiedad intelectual y la aprobación de los comités éticos, cuando corresponda.
Administrar el tiempo y los plazos: respetar los calendarios de entrega, los límites máximos del programa doctoral y las ventanas de evaluación de avances.
Comunicarse de manera efectiva con los tutores o el personal académico de la Universidad, informando con regularidad sobre los avances, dudas o impedimentos del proyecto, sin esperar a que el director académico deba inferir los obstáculos.