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La autoafirmación como factor del éxito

12/01/2016
La autoafirmación como factor del éxito
JR Rivas
Autor: 
Dr. J. R. Rivas
PhD Management Chancellor, Tecana American University

Estimad@s egresad@s, estudiantes y lectores, a la fecha de hoy estamos finalizando las actividades académicas del año 2016 en Tecana American University (TAU).

Hoy recordamos el lema “Que tu dignidad esté por arriba de todo”. Los países, las organizaciones, los gobiernos, las sociedades y las comunidades requieren para funcionar bien de profesionalidad, ética y homeostasis permanente, la invitación es a que seamos la diferencia.

Eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho

No hay prueba mejor del carácter que el modo en que un hombre aborda las dificultades. El cobarde las rehúye; el holgazán da vueltas a su alrededor; el ocioso se entretiene con ellas, esperando que algo ocurra o un milagro las aleje; el hombre infantil espera que un amigo la aparte; sin embargo, el hombre maduro las supera.

Hay dos cuestiones importantes que las personas deben plantearse: ¿cómo hemos de pensar en nuestras dificultades?  ¿Cómo hemos de abordarlas?

Lo que describimos en este artículo, es extraído de la obra del controversial autor Benjamin Fish Austin, titulada originalmente  “How To Make Money” y traducido del inglés (Cómo ganar Dinero), Editorial Sirio, S.A.; para el TAU Editorial Semestre Diciembre 2016 - Mayo 2017.

Vence tus dificultades y habrás conquistado el mundo nos dice Fish

Muchos hombres diestros y capaces no logran una posición satisfactoria en la vida por falta de autoafirmación. Este tipo de persona tiene una naturaleza tímida y abomina la publicidad; el pensamiento de lanzarse hacia delante le resulta repugnante, por lo que en la carrera es adelantado por personas dinámicas, despiertas, vigorosas, muchas de las cuales no poseen ni la décima parte de su capacidad o ventajas naturales.

Muchos jóvenes tienen una concepción totalmente errónea del significado de la agresividad saludable. Frecuentemente la confunden con la jactancia egoísta, la censuran como falta de modestia y la consideran el signo de un alma mezquina y vulgar. Les parece impropio tratar de causar una buena impresión respecto a su propia habilidad, y se retiran de la mirada pública en la creencia de que, si trabajan duro, aun a escondidas, acabarán prosperando a pesar de todo.

En realidad, sin embargo, no sólo es indispensable mantener bagaje mental bien pertrechado de bienes superiores, sino que también es necesario publicitarlos, pues un artículo inferior, si se publicita como es debido, a menudo se venderá con rapidez, mientras que uno superior, sin publicidad, se venderá muy poco.

Nadie simpatiza con el joven descarado, engreído y jactancioso que tiene la lista de sus logros y virtudes en la punta de la lengua, y los arroja a quienquiera que esté dispuesto a escuchar. Es lo contrario del joven modesto que, aun consciente de su poder, no lo exhibe, y se limita a conducirse como si conociera sus asuntos en profundidad.

Cuando le preguntan qué es capaz de hacer, una persona modesta y asertiva no ofrece respuestas débiles o dubitativas, diciendo: "Creo que puedo hacerlo" o "Quizá podría hacerlo", creando una sensación de duda no sólo en su propia mente sino también en quien le pregunta, lo que sin duda redunda en su contra. Sabe que puede hacer ciertas cosas, y lo dice con confianza que demuestra convicción.

Éste tipo de autoafirmación o autoconfianza que han de cultivar los que quieren elevarse hasta su plena valía. Es una virtud tan alejada de la presunción vulgar y superficial como lo está el tranquilo ejercicio de poder consciente de la charlatanería.

Miles de jóvenes de ambos sexos ocupan puestos inferiores hoy en día debido a su excesiva humildad, por así decirlo, o al temor a parecer que se promocionan. Muchos de ellos son conscientes de que son más capaces que los jefes o gerentes que están por encima de ellos, y por lo tanto están por encima de ellos, y por lo tanto están descontentos, inmersos en la sensación de que con ellos se ha  cometido una injusticia, porque han sido relegados a favor de trabajadores más agresivos. Sin embargo, la culpa sólo recae en ellos. Han sido demasiado modestos como para darse a valer o asumir responsabilidades cuando la ocasión la merecía, pensando  que con el tiempo su verdadera habilidad sería descubierta por sus superiores, y serían consecuentemente promocionados. Pero lo cierto es que un joven despierto y confiado, que busca responsabilidad, atraerá la atención de quienes  están por encima de él y será ascendido mientras que otro joven trabajador, humilde y retraído pero mucho más capaz será descartado.

Es inútil decir que el mérito debería imponerse en cualquier circunstancia; el hecho es que un joven, no importan sus habilidades, tiene pocas posibilidades de avanzar si carece de una justa apreciación de sí mismo  y está desprovisto de la conciencia de poder y la buena disposición a asumir responsabilidades que llama la atención sobre su personalidad y abre las puertas al reconocimiento de su mérito.

"Es cierto que es una lástima y es una lástima que sea cierto" que la modesta valía  que se retira de la mirada pública y trabaja en secreto, esperando ser descubierta y premiada por ello, espera en vano. El mundo avanza demasiado deprisa como para detenerse a buscar una capacidad envuelta en timidez. Hemos de ir nosotros hacia el mundo.

No debemos engañarnos con la idea de que el mundo vendrá a nosotros, no importa lo capaces o meritorios que seamos. Aunque la verdadera incapacidad no puede esperar prosperar, aun así, mediante la presunción y métodos agresivos, puede abrirse camino un tiempo; también es cierto que la destreza tímida, retraída, rara vez prospera.

Muchas gracias a Editorial Siria, C.A., por hacer posible una nueva versión en español de la citada obra del controversial  Fish Austin.

Les deseamos a tod@s unas Felices Fiestas y un Próspero Año 2017.